Después de un mes intenso en el que casi no hemos parado, nos hemos hecho un hueco en la agenda para pasar unos días en casa de los padres de Brande en la región de la Dordogne al sur de Francia. Hemos estado muy cerquita de un pueblo llamado Saint Martial de Viveroys y lo primero que hay que decir es que el paisaje es realmente bonito. Se trata de una zona rural muy cuidada, llena de colinas que se suceden unas después de otras, sin grandes alturas, lo que permite otear un horizonte muy lejano. Entre las colinas, están las aldeas y los pueblos todos ellos bastante homogéneos con casitas que tienen las tejas de color rojizo y las paredes de piedra.
Vida se ha adaptado muy bien a estas vacaciones. No hemos hecho mucho, y eso ha permitido que el `pequeño terremoto´ estuviera bastante tranquilo. Es curioso lo mucho que ha avanzado estos días. Por primera vez, está comiendo fruta con sus manitas. Creo que ha aprendido que comer puede ser divertido, y hemos empezado a darle trozos grandes de fruta que ella misma coge con las manos, los aplasta y a continuación se los mete en la boca. Le hemos comprado un babero de plástico que está curvado en la parte de abajo y así los trozos que se le caen se quedan allí y no en el suelo. De vez en cuando Vida coge los trozitos que hay en el babero y se los come, como veis toda un artista. También ha aprendido a levantarse en la cuna de viaje que tenemos. Es muy graciosa, se pasa el día haciendo malabarismo en la cuna para ponerse de pie, apoyándose en las barras y en la mosquitera que tiene, cuando lo consigue se pone a reír y entonces pierde el equilibrio y se cae...
Nosotros entre siesta y siesta de Vida, hemos aprovechado para jugar al tenis. Brande y yo todavía no hemos conseguido ganar a Sue y a Christian, aunque hay que decir que a final de las vacaciones estuvimos muy cerca de conseguirlo. Hemos hecho un buen equipo, y creo que si seguimos jugando podríamos apuntarnos pronto en los campeonatos preliminares del torneo de Roland Garros, a fin de cuentas nos queda cerca de casa.
Durante estas vacaciones también hemos tenido la visita de Alfredo, un amigo de Brande que casi ya es un miembro de la familia. Nos lo hemos pasado en grande viendo sus figuritas de papiroflexia. También hemos jugado a un juego de mesa que se llama Balderdash, y Alfredo nos ha enseñado que Norman Jonshon es `una persona normal que se levanta a las 8 de la mañana para ir a trabajar´.
Este ha sido más o menos el resumen de nuestras vacaciones. Mañana nos vamos con el tren de alta velocidad a Estrasburgo. Brande se confundió y reservó asientos en primera, así que nos espera todo un lujo de viaje. Es increíble en tan sólo 5 horas llegamos, y nos habremos cruzado toda Francia. Una vez allí nos esperan las 110 cajas que empaquetamos en Valencia, y bueno un montón de cosas nuevas por hacer.
3 comentarios:
Me alegro que lo pasaseis bien, y sólo espero que las cajas no se os hagan muy pesadas... A mí aun se me resisten algunas y permanecen cerradas en la habitación... pero no por mucho tiempo (espero).
Un beso enorme desde Dublin.
Ya tenemos conexión de internet en casa. Brande ha ido a la tienda, y la hemos instalado nosotros mismos. Como dices, algunas cajas las dejaremos cerradas por algún tiempo. Menos mal que el piso tiene trastero, lo que es una gran ventaja.
Besos
Ya tenemos conexión de internet en casa. Brande ha ido a la tienda, y la hemos instalado nosotros mismos. Como dices, algunas cajas las dejaremos cerradas por algún tiempo. Menos mal que el piso tiene trastero, lo que es una gran ventaja.
Besos
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